Día Mundial para la Educación Ambiental

«La educación ambiental es un proceso permanente en el cual los individuos y las comunidades adquieren conciencia de su medio y aprenden los conocimientos, los valores, las destrezas, la experiencia y también la determinación que les capacite para actuar, individual y colectivamente, en la resolución de los problemas ambientales presentes y futuros». 

Congreso Internacional de Educación y Formación sobre Medio Ambiente. Moscú, 1987

¿Por qué la educación ambiental es más necesaria que nunca?

Ahora que los gobiernos declaran estados de Emergencia climática, ahora que las empresas suman contribuciones a los ODS y ahora que la ciudadanía deja de dudar sobre los efectos desastrosos de la modificación climática, es el momento de la educación ambiental.

Un estudio reciente[1] destaca cómo la ciudadanía española está empezando a comprender que el cambio climático y sus efectos necesitan de una actuación conjunta que vaya más allá de las políticas gubernamentales. A su vez, sin embargo, las personas encuestadas no eran conscientes de su propia responsabilidad. El cambio de hábitos que supone hacer frente al cambio global que vivimos requiere de la conciencia individual de todas las personas, dentro de su ámbito de actuación: tanto en el hogar como en el lugar de trabajo. Tanto en la forma en que nos desplazamos como en la manera que utilizamos nuestro tiempo de ocio. Y esta toma de conciencia sólo es posible utilizando la educación ambiental como vector del cambio.

20 años del primer libro de Educación Ambiental en España.[2]

Aunque se conceptualizó antes, en España uno de los textos de referencia en la materia cumple 20 años. Publicado en 1999, el Libro Blanco de la Educación Ambiental en España sitúa los diferentes ámbitos de actuación y los instrumentos para implementar una política efectiva de educación en el aspecto ambiental. Visto con perspectiva, el libro supone un referente y abrió el camino de cómo debería abordarse este tema si queremos que realmente sea una herramienta al servicio de la sociedad. Dos décadas después, debería servir de germen del que constituya el futuro Plan de Acción de Educación Ambiental para la Sostenibilidad impulsado por el Ministerio para la Transición Ecológica del Gobierno de España.

Educación ambiental en el sistema educativo.

Es indudable que la toma de conciencia y la generación de nuevos hábitos pueden aprenderse desde los primeros años de vida de cualquier persona. Por eso, la integración de la educación ambiental en las etapas escolares es la mejor manera de comenzar a visualizar el vínculo entre las diferentes materias. Es necesario que desde edades tempranas comprendamos que todo está relacionado, que las disciplinas nos son compartimentos estancos y que toda acción repercute en el medio. Para ello, la educación ambiental sirve de vehículo perfecto al combinar los valores relativos al cuidado de la naturaleza con aspectos matemáticos o estadísticos, pasando por la geografía, la gestión de residuos, el uso de los recursos hídricos, la biología y otros valores transversales como el respeto, la integración, o la diversidad. 

La educación ambiental más allá del aula.

Pero sería incompleto pensar que la educación ambiental es un ámbito relegado a los centros escolares. Una persona sigue aprendiendo durante toda su vida y, de hecho, es más fácil comprender la magnitud de las decisiones diarias cuando la razón es más madura. La educación ambiental en la etapa adulta debe promover una toma de conciencia más profunda sobre el modelo de vida que adoptamos y sus repercusiones. Desde cómo consumimos a cómo viajamos, cómo nos movemos o qué valores trasladamos a nuestros conocidos y familiares. 

Porque la educación ambiental implica una diversidad de ámbitos tal que es necesario abordarla desde diferentes medios y con múltiples mensajes. La administración pública, por su ejemplaridad y representatividad, podría integrarla de manera regular en sus comunicaciones internas y externas, más allá de la generación de legislación al respecto. Las entidades sociales y no gubernamentales pueden ser un eje transmisor de estos valores a la sociedad. Los medios de comunicación juegan un papel fundamental al visibilizar comportamientos, destacar asuntos que pueden pasar desapercibidos para la mayoría, desde el rigor y la cercanía. Las redes sociales, bien empleadas, son una herramienta potentísima para difundir y conectar personas de las que aprender de manera constante (sólo hay que seguir el ejemplo de la #EA26 @Edu_Ambiental y todo lo que se está consiguiendo gracias a la movilización en redes y fuera de ellas)

Parte del equipo CIMAS durante una de las jornadas para fomentar el cambio de hábitos y concienciar sobre los contaminantes emergentes.

La educación ambiental empresarial.

Y si hay otro motor de cambio con impacto son las empresas. Desde las micros a las más grandes, la relevancia de la actividad empresarial para modificar patrones de consumo y generar nuevos hábitos es incuestionable. Desde esta premisa, la educación ambiental en las empresas, bien entendida, ayuda a generar modelos de negocio conscientes de su impacto que tratan de reducirlo. Los valores inherentes a la educación ambiental provocan que se cuestione la manera en que se genera la rentabilidad económica para hacer frente a retos globales y modificar la forma en que las empresas operan. Ya no sirve con destinar una parte a paliar efectos negativos en el otro lado del planeta. Las empresas deben migrar hacia modelos que, per se, generan beneficio más allá de sus fronteras. No se trata de cuánto dinero ganar, sino de cómo ganarlo. Y ello depende, también, de la formación y compromiso de las personas que trabajan en ellas. La educación ambiental empresarial debe favorecer que los modelos de hacer negocios positivos sean una realidad cada vez más frecuente y la opción preferente de las personas consumidoras. 

Apuesta presente para responder a los retos que eran futuros.

Como conclusión, queremos apuntar la necesidad de favorecer que la educación ambiental sea un elemento presente en todos los proyectos, ya sean educativos o empresariales, públicos o privados. Creemos que fomentar la toma de conciencia sobre el impacto que el ser humano tiene en el medio es la mejor forma de conseguir que todas las políticas y proyectos que buscan un cambio positivo tengan el respaldo que necesitan. No conseguiremos cambios profundos sin la voluntad de hacerlos realidad. Y para ello debemos estar preparados. Hagamos de la educación ambiental una herramienta viva para un mundo mejor.

Jaime Fons.

Consultor ambiental en CIMAS.



[1] http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano_es/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/zonas_es/encuesta-espanoles-ante-cambio-climatico-sep-2019

[2] https://www.miteco.gob.es/es/ceneam/recursos/documentos/libro_blanco.aspx