¿Qué es la huella ecológica?

La huella ecológica o huella ambiental es un indicador que mide el impacto medioambiental de nuestra demanda de recursos naturales en base al “stock” de estos y conforme a un sector en concreto. Es decir, es una manera de tener en cuenta la presión en el medio ambiente ejercida por una actividad, cuantificando los aspectos ambientales generados en el ciclo de vida y valorando la afección que causan sobre el medio receptor.

Ante la falta de estándares internacionales, la Unión Europea ha publicado recientemente sus propias guías para el cálculo de la Huella Ambiental en organizaciones y productos.

Desde CIMAS, nos encanta comprobar que cada vez son más las  empresas que se preocupan por saber su huella ecológica y así, buscar la mejora continua en su desempeño ambiental. Un ejemplo de ellos es la recientemente publicada Huella Ambiental de Endesa, que incluye el negocio de generación térmica e hidráulica y los negocios de distribución eléctrica, minería, terminales portuarias y oficinas.. El valor de la huella ambiental de cada instalación o de cada negocio en la suma de sus “subhuellas”: atmosférica, de carbono, de residuos, de flora y fauna, hídrica, de consumo de recursos y de ruido. La suma de las subhuellas de todos los negocios considerados da como resultado la Huella Ambiental de la compañía.

Sin embargo, aún queda mucho por mejorar. Y el cálculo de este tipo de indicadores integrales es el camino, para poder comparar resultados y medir los esfuerzos de cara al consumidor.