La Responsabilidad Social y la calidad del trabajo

Como ya hemos definido en más de una ocasión, por Responsabilidad Social entiende el  compromiso de  los miembros de una determinada sociedad, tanto individualmente  como  en global, como  grupo social. en conjunto. Una deestas responsabilidades es el fomento de la calidad del trabajo y por tanto, la consecuente mejora de la calidad de vida.

Para lograr este objetivo se pueden desarrollar una serie de iniciativas entres las qudestacan las siguientes:

  • Programa de inclusión laboral de personas con discapacidad o fomento del empleo en colectivos en riesgo de exclusión Formación constante en diferentes ámbitos, de forma que  el trabajador se sienta alineado con las metas y objetivos de la empresa.
  • Impulso a losambientes laborales que permiten el fomento de los procesos creativos, innovadores y de satisfacción.
  • Desarrollo de un programa de bienestar, favoreciendo  el desarrollo integral de sus colaboradores.
  •  Promover actividades pedagógicas entre los empleados y sus familiares, manteniendo aquellas que incentiven mejoras en la calidad de relaciones.
  •  Fortalecer los vínculos entre los colaboradores con el fin de fomentar las relaciones humanas, el  trabajo en equipo y la participación.

Todas estas medidas, entre otras muchas, logran que los empleados que integran la organización estén más motivados, satisfechos y, en consecuencia, más comprometidos con su trabajo.

 

La importancia de la comunicación en estrategias de responsabilidad social

La Unión Europea define  la responsabilidad social de las empresas (RSE) como la “integración voluntaria, por parte de las empresas, de las preocupaciones sociales y medioambientales en sus operaciones comerciales y sus relaciones con sus stakeholders (grupos de interés) “. Para lograrlo,  resulta básica la comunicación de las estrategias de responsabilidad social y así poder conseguir un mayor éxito.

Como la gestión empresarial implica a muchos grupos de interés (empleados, proveedores, clientes, órganos de gestión y dirección, medios de comunicación, administración pública, colaboradores, sociedad , el entorno natural etc.) hace necesario que entre se cumplan unos requisitos mínimos de ética y diálogo.

Estos requisitostienen mucho que ver con la  propia comunicación entre las organizaciones, la cuale se debe gestionar de forma integral y transversal para conseguir mejores resultados.

Está claro, y así lo demuestra nuestra experiencia, que una buena comunicación facilita la transparencia en las organizaciones comprometidas con la RSE, añadiendo valor a su compromiso. Sin duda, la comunicación es una de las mejores aliadas para lograr la confianza de nuestros grupos de interés y, por tanto, de la sociedad en general.

 

Últimos datos de la Encuesta de la Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar de Madrid (ADEFAM)

Las empresas familiares están muy sensibilizadas con la Responsabilidad Social Empresarial (RSE), según los datos de la última encuesta de la Asociación para el Desarrollo de la Empresa Familiar de Madrid (ADEFAM). Además, el estudio afirma que más del ochenta por ciento de las PYMES reconoce que su modelo de responsabilidad social  no es profesional.

Sin embargo, los datos son esperanzadores. La mayoría de los encuestados también cree la RSE tiene un largo recorrido,  capacidad de evolución.   Para ello es necesaria la mejora del ámbito de la gestión de la acción social y una implementación de nuevos modelos y sistemas.

Además, la mayoría de los participantes (el 82,61%) se muestra de acuerdo en la necesidad de que todas las empresas apliquen modelos de RSE, sin importar su tamaño. Por otro lado, destacan la importancia de que el impacto social sea medible (así lo asegura el 65,22%) además del económico (como afirma el 52,17%).

Entre los objetos sociales a los que más dirigen sus estrategias de RSE las empresas familiares asociadas destacan los temas de salud y  educación, seguidos por el desarrollo empresarial y económico.

La Responsabilidad Social en las Startups

Como hemos dicho en anteriores entradas de este blog el concepto de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) hace referencia al entendimiento de una empresa, de su impacto a nivel global y el intento de ser responsable con el entorno y la sociedad.

Cuando usamos este término siempre nos hemos hecho eco de empresas e instituciones. Sin embargo, en la actualidad existen infinidad de formas diferentes de hacer negocios. Una de ellas son las conocidas como Startups. Por tanto, ¿ también deben aplicar estrategias de Responsabilidad Social?

Cabe decir que a día de hoy, parece imposible poder separar las acciones de una empresa y la imagen que proyecta a sus diferentes stakeholders (grupos de interés: clientes, proveedores, administración pública, colaboradores, ciudadanía en general,…). Por tanto, hay que tener en cuenta que la Responsabilidad Social Corporativa no se basa en hacer un lavado en la imagen de marca, sino que consiste en que todos los valores de la empresa sigan un mismo patrón en cuanto medio ambiente, sociedad y empresa.

Desde Cimas consideramos que para que tenga éxito la Responsabilidad Social, está tiene que estar perfectamente integrada en la estrategia empresarial. Otro aspecto a tener muy en cuenta es el término éxito, ya que éste estará ligado a la consecución de metas en términos sociales y no meramente económicos.

Por tanto, en el caso de muchas Startups cuyos productos se han diseñado y fabricado teniendo en cuenta su impacto ambiental, por lo que este supone una gran oportunidad para mejorar el medio ambiente y la vida de las personas a través de una estrategia de Responsabilidad Social.

 

Nuevos paradigmas en Responsabilidad Social

El contexto económico y social de nuestros días pone de manifiesto un cierto grado de  desconfianza  hacia prácticas puestas en marcha tanto desde las instituciones y Administraciones públicas como privadas. Esto plantea a nueva situación en la que es necesaria recuperar la  reputación y el valor perdido. Una manera de hacerlo es a través de acciones de Responsabilidad Social.

Para llevarlo a cabo,  uno de los objetivos prioritarios es ofrecer proyectos de futuro que garanticen la sostenibilidad y la tracción hacia un modelo de sociedad más responsable y comprometida. Otro objetivo debe ser la búsqueda del impulso, el reconocimiento y la promoción de las políticas de responsabilidad social, de manera que se coordine con coherencia iniciativas diferentes, evitando una segmentación del concepto en función de factores geográficos, ideologías o competencias territoriales.

No debemos olvidar que son las propias empresas e instituciones las que tienen en su mano la gestión responsable de su capital humano para así conseguir la excelencia y el beneficio para todos. Por tanto, el empleador ha de entender que su personal es único, y tratarlo como se merece. Otro factor a tener en cuenta es la educación y la formación constante, tanto al personal de las empresas e instituciones como a la ciudadanía. De esta forma se conseguirán resultados reales en la compleja tarea de transformar la sociedad. En esta misma línea, cada vez más, se está integrando la Responsabilidad Social en los planes de estudios universitarios.

Con estas acciones concretas de sensibilización en materia de RSE será posible pensar que, en los próximos años, se haga realidad un modelo social más sostenible